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Con más de sesenta títulos publicados desde 1994, Taller Ditoria es resultado de un ejercicio singular, no sólo por la calidad de sus contenidos literarios y nómina de autores, sino también por sus resultados estéticos y formales: libros enteramente artesanales desde la tradición tipográfica. Esto es, libros de artista: línea por línea, página a página formados en tipos móviles, impresos en prensa plana Chandler & Price de 1899, cosidos y encuadernados a mano, cada título con su diseño propio.

lunes, 12 de noviembre de 2018


Vinieron las visiones. Y supo mucho que no quería saber, y conoció cosas que habían de venir, y universo tras universo desplegaron sus colas multicolores frente a él; miles de celdillas se abrieron y cada una conducía a mil visiones distintas.

Pablo Soler Frost, Santiago Tlatelolco («Colección del Fusil / Lecturas de JJ», México, Taller Ditoria, 2015).


viernes, 9 de noviembre de 2018



EXCEPTO
               en la altitud
                                QUIZÁ
                                          tan remota de un punto


Stéphane Mallarmé, Un tiro de dados jamás abolirá el azar (trad. Jaime Moreno Villarreal, México, Taller Ditoria, 2010).



martes, 6 de noviembre de 2018




Ulises Carrión, Poesías, «Asociaciones» (México, Taller Ditoria, 2007).

sábado, 3 de noviembre de 2018


(Temo a la memoria
vuelta amnesia,
vaga y pesada,
no al olvido
de los ángeles.)

Antonio Deltoro, Tres poemas y medio (México, Taller Ditoria, 2017)


viernes, 26 de octubre de 2018



Palabras de Ida Vitale por la presentación de El abc de Byobu, publicado por Taller Ditoria (Ciudad de México, Palacio de Bellas Artes, 8 de junio de 2004)


Sin duda, Byobu, poco habituado a los estrados, a salir de detrás de su biombo, estará conmovido (y tan inseguro como siempre) como cuando se dejaba envolver en las palabras que lo apresaran en las páginas de su abc.

Todavía no ha de salir de su asombro por haber despertado la paciencia y aun creo que el afecto de quienes le han dado el peso material de un leve libro bello; y de quienes aceptaron destinar su tiempo, su sagacidad y su buena disposición para analizar las modestas y a veces intempestivas reflexiones que a Byobu se le han ocurrido, situándolas bajo una luz momentánea, que de seguro a él le caldeará por un tiempo sus fantasmales latidos.

Sé también que la presencia de un público todavía movido por un gusto asombroso por esas vagas entidades: poesía, ensayo, narración, le proveerá de no menores cálidos sobresaltos.

A mí, como pasajera conductora suya por los aires de México, apenas me toca subrayar gratitudes, debidas y espontáneas, y lamentar que tantas veces él se haya quedado a mitad de camino de sus deseos. De nuevo, gracias a todos.