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Con más de setenta títulos publicados desde su fundación en 1994, Taller Ditoria es resultado de un ejercicio singular en el ámbito de la edición, no sólo por la calidad de sus contenidos literarios y nómina de autores, sino también por sus resultados estéticos y formales: libros enteramente artesanales desde la tradición tipográfica. Libros de artista cuyos textos son formados en tipos móviles e impresos en prensa plana Chandler & Price 1899 –La Toñita–, así como cosidos y encuadernados en rústica a mano; cada título con su diseño propio, en tiraje reducido. Taller Ditoria es dirigido por su fundador, el pintor y editor Roberto Rébora. Jorge Jiménez, quien lo ha acompañado en la aventura desde el inicio, es el maestro tipógrafo y encuadernador que materializa el diseño concebido para cada obra por publicar. La impresión está a cargo de Gilberto Moctezuma, junto con La Toñita. Luz de Lourdes García Ortiz, editora, se encarga de cuidar las ediciones y de otras labores que atañen a la editorial. Taller Ditoria es un espacio de experimentación formal riguroso, animado por el intenso gusto de realizar ediciones de características propias.

lunes, 8 de mayo de 2017


Roberto Rébora: editor y artista gráfico

Berta Taracena






Taller Ditoria, fundado y dirigido por Roberto Rébora, publicó un libro fascinante con pinturas y textos del propio artista. Edición poco común porque en sus páginas el autor defiende, sobre todas las cosas y como siempre, su propio modo de pensar. Naturalmente, eso incide en el contenido estético de cada página, bellamente diseñada, y en el conjunto del libro invita a los lectores a participar y ser parte de la exposición que les presenta.
      El título del libro, Inmaterial, contiene, en términos esenciales, lo realizado por Rébora en su campo de trabajo a lo largo de tres décadas, labor llevada a cabo con el escrúpulo de la selección y el rigor de la síntesis. Dos escollos se levantan frente a la editorial; aparecen cuando se intenta formular el balance de la cultura en cualquier área dentro de un ambiente como el nuestro, tradicional y paradójicamente revolucionario, con nutrido público de desvalidos culturales y, al mismo tiempo, con promociones de refinada inquietud y real acierto en la lucha por la creatividad como función orgánica, según se hace evidente en Inmaterial. Tales dificultades son el miedo a convertirse en un éxito aislado y el pesimismo de creer que nos falta mucho por andar para entender ciertas expresiones de avanzada, lo cual es infructuoso porque conduce a nada, pero es resuelto en acertadas técnicas de difusión por Taller Ditoria.
      Para Rébora, el arte es movimiento que ha de realizarse a través de la conciencia del artista, actual o histórica. En las formas del arte de José Clemente Orozco, primer referente de nuestro pintor y editor, en su lenguaje plástico surge un natural enriquecimiento a medida que avanza el tiempo y se fusionan la tradición cultural, la propia de México desde la época prehispánica, y la global del mundo entero, vistas con la penetrante mirada del muralista y lo llevó a originar un arte por igual clásico y barroco, antiguo y contemporáneo. Esas reflexiones, nacidas en una conversación entre Rébora y yo, me llevaron a preguntarme sobre quién va a recibir el emblema del gran arte de Jalisco, aquel erigido por genios impares como Orozco y el Dr. Atl... ¿Podría ser Roberto Rébora? Por ahora no podremos saberlo, pero lo cierto es que en Inmaterial encontramos las posibilidades de que lo sea: ahí están las reproducciones de sus excelentes pinturas Autorretrato gritando, Árbol, Discusión en el mar, Crimen detrás de la imagen, Intimidad, Fama, Smog, Padre furioso, Movimiento social, Ula-ula, Ser.
      Rébora sondea, por medio de cinético color orgánico y rica semántica ideográfica, el espacio circundante, mostrando que ante nosotros no hay una perspectiva vacía sino un espacio todavía practicable, una situación por fecundar. Resulta apasionado en sostener que hay tantas vías expresivas como hay emprendedores plásticos en el espacio temporal y lo cual resulta productivo tanto para la pintura como para su editorial, así como para la cultura en México. En todo caso, la obra gráfica de Rébora y su Inmaterial son la propuesta original y fantástica de un gran artista y rebelde.



El presente comentario de la crítica de arte Berta Taracena fue escrito para el libro Inmaterial (México, Taller Ditoria, 2011) , en el cual por diversas razones no fue incluido. Fue publicado recientemente en el libro del propio Roberto Rébora, Materia y discurso de fe / Matter and Discourse of Faith (México, Turner-Páramo, 2016).